El fan de Playstation más grande del mundo

El coleccionismo de videojuegos puede ser visto desde prismas muy distintos. Hay quien piensa que es una obsesión y forma de acaparar juegos de manera compulsiva y sin sentido, ya que nos podemos topar con coleccionistas que ni siquiera le quitan el precinto a sus preciadas joyas, que guardan y exhiben con orgullo.

La otra perspectiva más opuesta es la del propio coleccionista, capaz de apreciar cualidades y valores que el profano es incapaz de ver en esas piezas. Personalmente, he llegado a ver colecciones donde había hasta consolas repetidas solo por el mero hecho de que se trataban de packs con juegos distintos. Hoy os traemos el caso de Ahans76, un gamer que ha conseguido reunir todos los juegos de PlayStation 2 para su envidiable juegoteca.

Y por si nos pareciera increíble el hecho de poseer todos los programas lanzados para PS2, porque además, cada copia cuenta con su precinto original: en otras palabras, Ahans76 no ha abierto ninguno de los juegos que ha comprado. ¿Puede ser aún más friki esta rocambolesca historia? Pues sí, puede, porque este coleccionista se puso como requisito que las copias de los juegos fueran de primera edición, es decir, nada de versiones Platinum (aunque hay alguna excepción de reediciones que solo salieron en ese formato)

La odisea de Ahans76 comenzó cuando un buen día reparó en que tenía una gran cantidad de juegos –entre 300 y 400– que ni había estrenado. Por curiosidad, buceó en la red de redes para saber cuál era el número de juegos publicados para PlayStation 2 y descubrió que eran en torno a los 800 títulos. Ni corto ni perezoso, con la mitad del trabajo ya hecho, decidió terminar la colección. Pero vaya, al consultar aquel dato, resultó que era erróneo y que la cifra de títulos publicados ascendía a más de 1850: no importó, pues ya contaba con cientos y cientos de juegos, de modo que, una vez más, insistió.

La mayoría de los juegos pudo conseguirlos por unos pocos dólares, ya que se molestó en recorrer tiendas en liquidación o a punto de cerrar por cese de negocio, aunque tuvo algún título que se le clavó como una espina para poder conseguirlo precintado: el primer Moto GP fue uno de ellos, por el cual estaba dispuesto a pagar 100 dólares si estaba precintado -aunque tuvo la suerte de conseguirlo por 9 en una subasta en eBay.

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