“El futuro del IPN depende de Osorio Chong”, Dr. Ernesto Lupercio y Dr. Jacob Mostovoy, del CINVESTAV-IPN

Ernesto Lupercio y Jacob Mostovoy, científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV-IPN), ven como buen augurio la abierta disposición al diálogo por parte de Miguel Ángel Osorio Chong (secretario de Gobernación) en el conflicto del IPN.

La posibilidad del diálogo que se abre gracias a la actitud mostrada en los últimos días por el funcionario federal hace reflexionar al par de científicos sobre el papel de las instituciones académicas de educación superior en el mundo actual. Consideran que hay esperanza para la institución académica: “Un buen indicio es el interés mostrado por el secretario de Gobernación para escuchar a la comunidad politécnica.”, afirman.

“Lo que necesita el IPN no es la reinvención de la rueda sino la pavimentación de los caminos que lleven al cumplimiento de su misión”, dijo Lupercio.

“Esto implica evitar cambios drásticos motivados, más que nada, por métodos pedagógicos dudosos y prácticas empresariales. Afortunadamente, la histórica disposición al diálogo del secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, da la esperanza de que el IPN seguirá siendo una institución académica”, agregó.

Coinciden en que podría causar graves problemas aplicar el reglamento interno del IPN apoyado por Yoloxóchitl Bustamente.

“Al leer el anteproyecto del reglamento interno apoyado por Yoloxóchitl Bustamente, nos encontramos con un intento de reinventar la rueda para hacerla mejor negocio, pero las ruedas cuadradas tienen aristas peligrosas. Somos cercanos a las actividades académicas cotidianas del IPN y hemos visto cómo, en los últimos años, sus académicos han tenido que sortear dificultades burocráticas cada vez más engorrosas para cumplir su misión académica”, apuntó Mostovoy.

Los académicos señalaron que las instituciones académicas tienen principios fundamentales arduamente adquiridos a lo largo de su historia. Recalcan que es sabido que las instituciones académicas siguen evolucionando: los excesos capitalistas han llevado, por ejemplo, al curioso concepto de la “corporate university” (Walt Disney, Motorola, Boeing).

El DRAE define una universidad como “Institución de enseñanza superior que comprende diversas facultades, y que confiere los grados académicos correspondientes. Según las épocas y países puede comprender colegios, institutos, departamentos, centros de investigación, escuelas profesionales, etc.”

“Hemos notado que, últimamente, en México, hay una confusión entre la naturaleza de un grado académico y la de una licencia profesional, así como una confusión entre la naturaleza de una institución académica y la de un negocio. Dicha confusión, seguramente, está influenciada por algunos de los vicios de la evolución internacional de la educación (que, además, llegan” lost in translation”). Sin embargo, las instituciones académicas no son negocios: sus ideales, objetivos y “raison d’être” no podrían estar más alejados de los de los negocios.

“Los negocios son necesarios, saludables, fundamentales en una sociedad; también lo son las instituciones académicas. Y, como las instituciones académicas no son negocios, éstas son pagadas en todas las sociedades por el Estado. Seamos claros: las instituciones académicas deben tener una misión social que les dé una identidad propia”, añaden.

Ernesto Lupercio nació en México en 1970 y estudió la licenciatura en física y matemáticas en la Escuela Superior de Física y Matemáticas del Instituto Politécnico Nacional. Obtuvo el doctorado en matemáticas en la Universidad de Stanford. Obtuvo una posición posdoctoral en el Max Planck Institut für Matematik en Bonn. Trabajó en la Universidad de Michigan y fue profesor Van Vleck de matemáticas en la Universidad de Winsconsin. En mayo de 2009, ganó el premio Twas-Rolac para investigadores jóvenes de Latinoamérica. En julio de 2010, recibió el premio Ramanujan (otorgada por el Centro Internacional para la Física Teórica (ICTP), la Academia Noruega de Letras y Ciencias a través del Fondo Abel y la Unión Matemática Internacional (IMU)). En 2012, le fue designada la Cátedra Marcos Moshinsky en el área de matemáticas. Es investigador del departamento de matemáticas del CINVESTAV-IPN.

Es miembro del comité editorial de http://universo.math.org.mx/ (revista digital especializada en matemáticas avanzadas en español)

Jacob Mostovoy nació en Moscú, URSS. Estudió en el Instituto de Física y Tecnología de Moscú. Después recibió su doctorado en matemáticas por la Universidad de Edimburgo, bajo la supervisión de Elmer Rees. Trabaja en México desde 1998; hasta 2008, en el Instituto de Matemáticas de la UNAM y, actualmente, en el Departamento de Matemáticas del CINVESTAV-IPN.

Trabaja en topología algebraica, teoría de nudos y teoría de Lie. En colaboración con S.Duzhin y S.Chmutov, escribió un libro sobre los invariantes de nudos. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, nivel 3.

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