Las inquietudes de Armando Vega Gil en el ocaso

Las inquietudes de Armando Vega Gil en el ocaso

abril 11, 2019 0 By gil

Gilberto Molina Arcos
CIUDAD DE MÉXICO, abril 11.

La nostalgia se apoderaba del músico y escritor Armando Vega Gil, quien se acercaba a la fase otoñal de su vida con dos inquietudes: enaltecer la figura de los abuelos y seguir escribiendo libros para niños.
Unos días antes de antes de que tomara la decisión presumiblemente de suicidarse la madrugada del pasado 1 de abril, concedió una de sus últimas entrevistas a propósito de la presentación de su novela póstuma, “Virgen de medianoche”, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

Vega Gil, de 63 años, recordó una canción de los Beatles, “When I’m 64”, para explicar el sentimiento que le provocaba llegar a ese tramo de vida, “quizá porque ya me estoy aproximando a la edad de un abuelo”, esos “hombres sabios de la tribu”, quienes ahora, dijo, son vistos como estorbos.
Entonces se dio a la tarea de dignificar esa presencia, “necesaria para que un chamaco o una niña crezcan con una idea de lo que es el mundo más allá de sus padres”. A él le tocó representarla un poco, porque su hijo no tuvo un abuelo.

La obra
Armando fue uno de los fundadores de la icónica banda Botellita de Jerez junto a Sergio Arau y Francisco Barrios “El Mastuerzo”, y dejó un legado de 34 libros, de los cuales 12 son novelas infantiles y 7 más dirigidas a adolescentes, además de escribió guiones de cine y cortometrajes.
“Me preocupa mucho escribir para niños y adolescentes porque creo que es un público vivo, fresco y que tiene que iniciarse en el tema de la lectura. A lo mejor quienes ya estamos rucos pues son un público importante, pero me siento como más a gusto en el mundo de los adolescentes y los niños”.
Su última novela, “Virgen de medianoche”, es una ficción entre nahuales y vampiros con elementos prehispánicos y el regreso al género del terror que le abrió las puertas a su obra literaria, la cual supo combinar con la música y el resto de sus facetas creativas, que no fueron pocas.
La entrevista, dividida en dos partes, permite apreciar cierto dejo de melancolía en sus palabras, pero en los primeros días marzo todavía estaba lejos la acusación anónima de acoso infantil que lo orilló a quitarse la vida, publicada el 31 de ese mes y que él negó, de acuerdo con una carta póstuma que publicó en su cuenta de Twitter al día siguiente, la madrugada del 1 de abril.
— ¿En qué faceta literaria te encuentras en este momento?
— Uf, quien sabe, espero que no esté en la senectud —fue su respuesta, para luego explicar que por ahora “Virgen de medianoche” es el libro que quería más por ser el más cercano. “Ya vendrán nuevos libros y nuevos personajes y me trasladaré a ese otro momento”.
Ya no tuvo tiempo. A la mañana de ese lunes 1 de abril fue hallado colgado de un árbol afuera de su domicilio, en la alcaldía Benito Juárez. De su muerte, pidió que no se culpara a nadie.